Una exposición de pinturas muestra un mundo sin agua desde la mirada de los más pequeños
Después de itinerar por Viladrau y Barcelona, del 21 de septiembre hasta el 21 de octubre el Espacio Norte de la Facultad de Biociencias de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) acogerá la exposición “Píntame un mundo sin agua... para que no se haga realidad”, una muestra de pinturas hechas por niños y niñas que busca sensibilizar a la ciudadanía sobre la protección de los ecosistemas acuáticos. Anna Àvila, miembro de la Asociación Aigua i Natura e investigadora del CREAF, ha traído la muestra a la UAB a través del grupo del CREAF Ecotons –que gestiona la vinculación del centro con el mundo artístico– con el objetivo de interpelar a los estudiantes e invitarlos a plantearse las consecuencias de la falta de agua.
Durante la Feria de la Castaña de Viladrau de 2021, Agua i Natura invitó a los niños que se acercaban al estand a imaginar un mundo sin agua. La consigna era plasmar, en un mismo plano, un paisaje natural y su opuesto, uno sin aigua. Durante los dos días de la feria, más de 100 niños y niñas de hasta 13 años usaron la técnica de la témpera para rezumar la angustia de la muerte de la natura.
Verónica Dam de Nogales, una de las socias impulsoras de esta iniciativa, subraya la perspicacia de los más pequeños: “Es cierto que la consigna era un poco chocante, pero me sorprendió que no tenían muchas dificultades para entender las consecuencias de un mundo sin agua. Y tampoco tenían mucho de tiempo para pensarlo; apenas les dábamos 20 minutos, porque casi siempre había una cola de niños y niñas esperando su turno”.
Viladrau y el agua
Viladrau es un pequeño pueblo de montaña del Parque Natural del Montseny que ha calado en el imaginario popular como la Meca del misticismo, las castañas y el culto al agua. Allá donde mana el recuerdo de las mujeres asesinadas acusadas de brujería, donde brotan las leyendas de bandoleros y dónde florecen castaños centenarios, también hay lugar para el hechizo de las paitidas (del original en catalán), doncellas de agua mitológicas que habitan en torrentes, pozas y todo tipo de zonas húmedas. Y Viladrau, de esto, está lleno.
En el municipio hay casi 200 fuentes catalogadas por las que se agitan aguas mineromedicinales que, ya en el siglo XIX, reconocidos médicos como los doctores Carulla y Ariet aconsejaban ingerir. Lamentablemente, el agua de este municipio es tan valiosa que se ve afectada por la sobreexplotación industrial. Según datos de la asociación viladrauense Aigua i Natura, la industria gasta 400 hm3/año, un consumo que triplica el de los habitantes del pueblo. Con el agravante del cambio climático, las reservas de este elemento vital han empezado a menguar. El invierno pasado no cayó nieve en el pueblo y este verano los vecinos y vecinas sufrieron la amenaza de las restricciones de uso del agua.
Si la escasez de agua causa problemas a un sitio tan pequeño como Viladrau, ¿te imaginas qué podria passar a escala global? Los niños y las niñas ya nos lo han enseñado, ¡ahora te toca a ti! Viajemos juntos a un universo paralelo que nunca queremos que se haga realidad.